QUE DIOS NO LO PERDONE

  Empatía es la capacidad del ser humano de entender los problemas del otro, pero no vivirlos en carne propia.Simpatía, por lo tanto, es literalmente caminar un kilómetro en los zapatos del otro. Había que ser de piedra para no sentir simpatía ante abrazo que se dieron las madres de Plaza de Mayo luego de escuchar el veredicto que condenó a Cristhian Von Wernich, porque en ese abrazo estábamos todos los hombres de bien que alguna vez repudiamos las acciones del capellán asesino.Otros lo recibieron con plácemes y gran pompa en sus casas, o lo fueron a ver en procesión a Chile, o a los calabozos VIP de su lugar de detención.Hasta el mismo momento en que el juez bajó el martillo sobre la testa del malnacido escuché a gente – incluso es la posición de la misma iglesia – que decía que “si hizo lo que hizo, merece castigo”.Pero, ¿era menester escuchar el fallo de la Justicia para tener la certeza de los desatinos cometidos por esta persona? ¿No bastó el testimonio de decenas de testigos que describieron situaciones, engaños torturas y asesinatos de el ex ministro religioso? ¿Valía más la palabra suya que la de – vayamos  la realidad local – la mamá de Cecilia Idiart para convencernos?Cosa extraña el ser humano con su condena selectiva, siempre dispuesto a ser indulgente con los rubios, altos y poderosos y a desacreditar a los menos favorecidos por la diosa suerte….  Salvo por la moda actual de la defensa de los derechos humanos, Aztiz con su cara de ángel, tendría mejor recepción en un club exclusivo que Rigoberta Menchú , conozco incluso la desopilante historia de un zapateador, de rasgos incas, con un buen pasar por su profesión que por bromear se mete a comprar en los locales paquetes de Buenos Aires  y es sacado a empujones por los encargados. Luego el joven camina unos metros, se sube a su automóvil ultimo modelo y estaciona frente al mismo local, entonces recibe las correspondientes disculpas y trato exquisito. Somos rápidos para juzgar la portación de rostro, pero cuando se trata de un personaje de poder inmediatamente esgrimimos el principio de inocencia. La Iglesia misma tuvo que esperar el fallo del juez “terrenal” como ellos dicen, para lamentar (no sé si condenar) las acciones del ex sacerdote e inhabilitarlo.Mientras tanto el estaba en condiciones de bautizar, casar y celebrar la liturgia completa.Von Vernich sabe, porque la doctrina cristiana al margen de denominación religiosa lo establece, que el aspecto fundamental para ser perdonado es el arrepentimiento, pero el mismo viene luego del reconocimiento del pecado y el solo acusa y juzga y condena a todos los infiernos a los que declararan.  El que recibió hasta el cariño de los mismos detenidos que le preparaban tarta de manzana sabiendo que era su plato favorito, que recibió dineros de los familiares para la presunta salida del país de los jóvenes, el que – según la justicia – mató , no tuvo el gesto de señalar la tumba de sus víctimas y mostrar un ápice de arrepentimiento. Que Dios no lo perdone.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: